viernes, 16 de febrero de 2018
Mi aventura de ser docente
Mi
aventura de ser docente
Con
el trascurrir del tiempo, la docencia puede cambiar la forma en que se les
enseñe al alumno, pero sin embargo, es importante recordar que en la docencia
puede haber momentos malos y buenos, que nos ayudan a aprender como impartir
las clases a los alumnos, como es el hecho que tenemos que compórtanos de una
determinada forma dentro del salón, eso es algo que ya sea en la universidad,
normal, o en cualquier otra instancia creadora de docentes no se nos enseña, y
se va adquiriendo sobre la marcha, es por ello que no solo tenemos que
aprendernos de memoria un contenido y recitarlo dentro del salón; esto conlleva
a realizar un ejercicio de reflexión en el que debemos estar dispuestos a
soportar las críticas que la sociedad nos dé de nuestra labor que estamos desempeñando
frente al grupo.
Si
usamos nuestro criterio y nuestra creatividad podemos llevar al grupo a una
mejora continua, aclarando con ello que ningún grupo va a llegar a ser perfecto
y siempre va haber un momento en el que se creen conflictos que estén fuera de
nuestro alcance, pero no por ello hay que ser pesimista u conformista, ya que
lo que hagamos frente al grupo en el que nos desempeñamos, marcará un cambio
dentro de la sociedad actual.
Ya
que siempre es y ha sido la educación de un pueblo la base y el pilar
fundamental de la sociedad, que radica dentro de la misma y de ahí parten los
cambios que ayuden a mejorarla.
Un
ejemplo de ello son los grupos donde me he desempeñado, en ciclos escolares
anteriores estuve a cargo de grupos con problemas de conducta, por causa de la
poca o nula atención de los padres de familia con respecto de la educación de
sus hijos.
Pude
observar con ello, que los grupos donde se presentaban esta clase de
problemáticas, los alumnos carecían de la atención y el cariño que realmente
ellos necesitan, por lo que me hizo meditar en la forma de poder atender y
subsanar esta clase de problemas.
Actualmente,
radico en la escuela “Jaime Torres Bodet”, en la que me desempeño en un grupo
que empezó con 22 estudiantes, en el que ahora se encuentran 25 alumnos
inscritos, de los cuales tengo 1 canalizado en el área de USAER, y otro que no
adquirió la lecto – escritura en los años anteriores, y otros con diversas
problemáticas relacionadas con su aprendizaje, si bien no laboro en un grupo
multigrado, las características de mi grupo analizándolas desde el punto de
vista pedagógico apunta a serlo por las similitudes basadas en su nivel
cognitivo.
Cabe
destacar el hecho que el grupo de alumnos, algunos provienen de otras escuelas
y acaban de ingresar este el ciclo escolar de diferentes estados (Hidalgo,
México y Puebla) y que se han dado de baja alumnos que estudiaron el año
pasado, por lo cual los datos obtenidos de la ficha de fin de curso, no
concuerdan con la realidad en que se encuentra el grupo.
Durante
la organización del grupo tuve muchas dificultades para elegir la mejor forma
de impartirles clases, en la que resalto la utilización de guías y fichas de
multigrado para poder dar un mayor apoyo a los estudiantes, así como la
atención personalizada a los alumnos con mayor rezago.
Tuve
que explicar varias veces a los alumnos a desarrollar empatía y ayuda a los
alumnos que les cuesta más trabajo aprender, así como el indagar por qué
estaban rezagados y sobre la clase de atención de recibieron el ciclo escolar
pasado.
Considero
que esta tarea ha sido productiva porque he rescatado algunas razones sobre
porque los alumnos se encuentran en esta clase de estado en la que yo he
decidido enfrentar los retos que conllevan atender esta clase de problemas.
Me
es indispensable decir que cualquiera puede apuntar, señalar los problemas
educativos con los que cuenta un grupo, pero solo un verdadero docente, que
esté realmente preparado será capaz de aportar soluciones.
Es
válido decir que el ser docente conlleva a grandes responsabilidades, que no
cualquiera está dispuesto a asumir, pues en un grupo de niños, no hay muchas
personas que tengan el carácter y el temple para poder manejarlo.
Prosiguiendo
con mi travesía, durante mi camino a la docencia, tuve unos cuantos percances
ocasionados por mi falta de experiencia. Durante mis prácticas en las que tuve
que empezar a adquirir conocimientos que solo se pueden dar en la práctica,
como aprender de mis errores, que se me fueron presentando durante todo este periodo.
Durante
este periodo fui obteniendo los insumos necesarios para poder impartir las
materias, aprender mis errores, el poder manejar las situaciones que se me
presentaban durante la práctica.
Hay
cosas que solamente con el tiempo se van aprendiendo, como desarrollar un
estilo de enseñanza, y el ser capaz de hacer la clase interesante para el
espectador, así que no solo basta con el hecho de haber obtenido un título en
alguna escuela, si no que el que seamos capaces de seguir estudiando,
investigando nuevas formas de dar clase, por que el ser docente no es solo un
trabajo, es más bien una forma de vida y tendrá la misma importancia como la
tuvo en el pasado.
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